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Por primera vez en la provincia
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Un Regreso con Nostalgias
El pasado lunes revisando los e-mail, encontré uno muy particular, enviado por mi amigo Carlos Aníbal Barrios desde Buenos Aires, que se titula “Prohibido no emocionarse”, y realmente me emocioné y sobretodo me dio muchas ganas de compartir éstas líneas con aquellos que leen Diario Chilecito, y así apartarnos, aunque sea por un instante de la monótona realidad y volver a recordar aquellas cosas que sumadas a la infancia y a la irresponsabilidad nos hicieron tanto bien y sobretodo felices.
Aunque con la mayoría de las frases de ésta carta me sienta identificado, hay algunas que escapan a mi edad y se asientan en aquellos que si las han vivido, para hoy poder contarles a sus hijos en forma de anécdotas y por que no permitirse derramar una que otra lágrima y emocionarse al leer ésta sencilla y humilde carta que circula y trae recuerdos que permanecen anclado en nuestros ayeres, pero es importante recordarlos y por que no recordarlos con nostalgia…
La carta se titula: “A quien corresponda”
Por medio de la presente presento mi renuncia irrevocable a ser adulto.
He decidido aceptar la responsabilidad de tener 10 o 15 años nuevamente:
Quiero volver a la escuela con mi guardapolvo blanco, almidonado, duro como una tabla.
Quiero emocionarme al saludar a la bandera y cantar Aurora.
Quiero “tomar distancia en la fila”, quiero cantar la marcha de San Lorenzo cambiando la letra…
Quiero volver a mi casa y comer las milanesas de mi vieja.
Quiero hacer los deberes en la mesa de la cocina, tomar la leche mirando a “Piluso”.
Quiero ir a jugar al pasaje de mi casa, por dónde nunca pasa ningún auto.
Quiero que la puerta de calle nunca esté cerrada con llave.
Quiero ir al kiosco de la esquina a pedir golosinas y que luego mi papá las pague.
Quiero mirar los dibujitos del “Pájaro loco” en la tele.
Quiero esperar a mi viejo, llegar del trabajo, siempre con alguna sorpresa.
Quiero hacer los mandados al almacén de la esquina.
Quiero ver a mi vieja limpiando lo limpio, barrer la vereda y charlar con las vecinas.
Quiero que mi abuelo me cuente viejos cuentos aprendidos en su país.
Quiero pelear con mi hermana porque la Quiero.
Quiero las largas tardes en el cine comiendo pochochos.
Quiero volver a las colonias de vacaciones, quiero pasarme los veranos en la playa haciéndome milanesas de arena y rodar por los médanos cayendo rendido por las noches de tanto jugar.
Quiero jugar al Carnaval y una “salvaje” guerra de bombitas de agua, de vereda a vereda, y el corzo del barrio, y usar mi disfraz de chayero.
Quiero el circo instalado en el baldío de la ciudad.
Quiero escuchar hablar con respeto del doctor, de la maestra porque “saben” más que yo.
Quiero que el vigilante de la esquina me mire cuando cruzo la esquina.
Quiero reunir a toda mi familia para mi cumpleaños, quiero la mesa grande de los domingos.
Quiero en fin, que me devuelvan mi infancia, mi inocencia, mi esperanza. Quiero que me devuelvan “Mi País”… Queremos volver a ser felices…
Esperemos que a más de un lector, ésta carta haya robado aunque sea una lagrima, pues el recordar nuestra infancia nos sirve para tomar conciencia y darnos cuenta hasta donde han cambiado las cosas, el mundo, las costumbres y la infancia. Quizás hoy por hoy los videos juegos desplazaron a los autitos, las mascotas virtuales a las muñecas, y como expresa la canción “besos por celular…” y demás cuestiones que nombrarlas no seria acorde con la nostalgia.
Este artículos es, quizás, para darnos cuenta que todavía estamos vivos frente a tanta rutina y realidad; y que muchos afortunados han vivido esa época de inocencia y felicidad, derramada por generaciones, para que hoy puedan ser contadas y sobretodo recordadas de la mejor manera, inmiscuyéndonos en el pasado para poder resolver los errores del futuro.
La carta termina diciendo…"circular entre personas de nuestra generación"… yo modificaría el final por…"circular a todas las generaciones"…Quizás estos minutos de nostalgia nos haga reflexionar sobre lo que tenemos, nos queda y lo que hemos perdido.
Alejandro Daruich (h)
