
No hay controles en Tinogasta, impunidad total
Fiscalizan las actividades
Beneficio para tabiqueros y deportistas
Para brindar una mejor atención

Los pueblos piden que se cancele el contrato con Osisko
Bajo los brazos del Cristo, miles de ciudadanos pidieron por el Famatina
Por primera vez en la provincia
Tomates, cebollas y agua podrida
Agroandina le regaló una laguna nauseabunda al Nevado Rugby Club
El gobierno ya lanzó su plan de “información y capacitación"
Famatina, nuevamente elegido para hablar de las bondades de la minería
Oficialismo y oposición mano a mano en Buenos Aires

Posturas cada vez más enfrentadas. Los pueblos resisten y el gobierno avanza.
Echan a representantes de Osisko Mining de Famatina y cortan camino a Lehz
La denuncia penal que no trascendió: Piden Juicio Político a Jueza de Paz Letrado
Si no se toca la Constitución, Fonzalida y Beder renuevan sus gobiernos por última vez
Correo de Lector: Por Eusebio Martínez
“Miran” aprietan y difaman
La opinión pública no es otra cosa que la opinión del público político, constituido por aquella parte de la sociedad que se informa y le interesa el acontecer político. La prensa de opinión tiende a influir sobre ese sector para que la opinión pública legitime o deslegitime medidas, actitudes e incluso actores de la vida política.
Cuando la prensa ficciona sobre la realidad, construye una apariencia que ante los ojos de la sociedad aparece como real pero que en esencia no deja de ser una mentira. Los datos de la realidad pueden leerse con objetividad o desde un exacerbado subjetivismo que si además se vicia de intereses subalternos termina por ser una falsedad que ni siquiera puede erigirse en apariencia. Eso es lo que sucedió con una columna política dominical, que se jacta de analizar lo que nos pasa, ensuciando a quienes disienten con las políticas del gobierno.
Plantear que los intendentes del interior están jaqueados de problemas no es una novedad, pero el principal problema que tienen es la falta de un ley de coparticipación y el no respeto a la institucionalidad que significan los municipios paralelos, comandados por parientes y entrenados que reciben fortunas para distribuir caprichosamente y con cifras escalofriantes. Es tan burda la maniobra por dejar establecido que existe un solo salvador mesiánico de la provincia, que se arremetió contra viento y marea y en la volteada no quedó muñeco con cabeza. No tuvieron ni siquiera la prudencia periodística de evitar hacer referencia indirecta a cuestiones personales ni tampoco preservar estrategias u ofrecimientos frustrados y dando nombres propios lo llenaron de adjetivizaciones que desprestigian o que plantean una imagen pública de esas personas públicas, que sin entrar en análisis de veracidad ven afectada su vida misma.
Hablar de la última elección como si el Gobernador hubiese ganado, es otro sueño del pibe. No hubo más derrotado que Beder Herrera y su estrategia. En Chilecito ganó Julio Martínez y la UCR; y el Diputado embajador Yoma, patrocinado por el poder bederista salió derrotado.
La estrategia de apretar con el Tribunal de Cuentas y simultáneamente disponer un operativo de prensa es tan reiterada, que se da ya como una habitualidad. Le sucedió a Rejal con el tema de la olla, a Teresita Luna con la pérdida de la caja de la Legislatura, a Fonzalida cuando tuvo que cambiar el Gabinete por una auditoria sorpresiva, a Julio Martínez con sus supuestas deudas bancarias, a Tineo cuando con el escándalo de las viviendas lo obligaron a bajar los brazos en su resistencia a Quintela, a quien vaya uno a saber por qué misterio, pretenden tener cerca.
Apretar y difamar es la receta. Lamentable pero cierto.
