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Tanto va el cántaro a la fuente que la fuente se rompe

Le dirán chau... está llegando la hora

Impuesto desde las filas del bederismo, la función de Rodrigo Brizuela y Doria en el Gabinete de Fonzalida era intervenir la caja para que Fonzalida con financiamiento desde Buenos Aires no se convierta en un peligro en el horizonte para los sueños de que Chilecito sea gobernado por quien Beder quiera y no quien el pueblo elija.

El fuerte golpe en la mandíbula del Intendente de Chilecito, que significó la salida de Fernández Pugliese de la Secretaria de Hacienda tuvo el acompañamiento de gran parte de la dirigencia bederista perdidosa en las urnas pero encaramada en el poder y la retirada cómplice de allegados a Fonzalida, que rápidamente buscaron con oportunismo ubicarse lo más cerca de la caja.

En estos nueve meses de gestión, Brizuela y Doria no solo asumió un rol de intendente que menoscaba a Fonzalida, sino que armó con sus amigos del Concejo Deliberante (Carrizo, Díaz, Romero) todo un entramado de poder que les permita permanecer y transcurrir. La asfixia a que se somete a sectores no afines a la “encomienda” llega casi hasta el ridículo: Secretarias como la de Gobierno o Producción no reciben gastos de funcionamiento.

La llegada de Fernando Bazán a la Secretaria de Gobierno significó un dolor de cabeza y una frustración porque después de tanto golpear a Mary Pérez, en lugar de ubicar a uno de ellos, el Intendente designó a este joven abogado amigo de la dirigencia rejalista (donde hizo sus primeros pasos) y con muy buenas relaciones con Fernández Pugliese, a quien aspiran arrancar de cuajo, y a pesar de tener el guiño de Beder, Pugliese no se va. Bazán restablece el diálogo con ATE, enemigo mortal de Rodrigo, avanza sobre cuestiones laborales donde el Secretario de Hacienda se empantanaba y dejaba traslucir su torpeza y su mal trato con la gente, y establece a través de Mary Pérez una estrecha relación con el Ministro Guerra que molesta mucho. Sin embargo el principal escollo de Bazán para avanzar es su vecino de despacho, que no lo ve como un par sino como administrativo subordinado a quien puede sacarle el teléfono de su oficina e incomunicarlo, darle solo 8 mil pesos en tres meses para que su área funcione y eliminarle la movilidad. Bueno, no puede Bazán esperar mejor trato si ni siquiera el intendente conserva los vehículos oficiales a su servicio porque hasta la camioneta Toyota ahora pasará a usufructuo de Rodrigo.

También monitorea el interior de la municipalidad, a través de sus adalides que están facultados incluso para hacer callar a otros Secretarios del Ejecutivo como gesto de sumisión en reuniones. Los mismos alcahuetes son los que invitan a Rodrigo a sentarse en el sillón del Intendente, como para que vaya probando como le queda, cuando por algún motivo se reúnen en el despacho principal del Palacio Municipal en ausencia del intendente. Todo debe tener el visto de Rodrigo, incluso las órdenes del mismo Intendente.

Cuentan en los pasillos que la relación con otros Secretarios como Gordillo Dávila y Piehl son pésimas: Que no les autoriza los fondos para los programas, que con desprecio les entrega los cheques cuando ocasionalmente les concede fondos retaceados.
El escándalo con el Presidente del Consejo de la Juventud, Luis Sánchez (del riñón de Fernando Bazán y yerno de Fernández Pugliese) donde por los medios de prensa Brizuela y Doria expresó sus múltiples actos fallidos que ponen en descubierto sus ambiciones de poder (“vos no sos de mi confianza”, “los proyectos me los presentas a mí y veremos que te autorizo”, etc. etc.) olvidándose que el joven funcionario depende directamente del Intendente, fue lo que dirigió los dardos del Bloque de Brizuela y Doria contra Fernández Pugliese en la última sesión. Las diferencias de Brizuela y Doria con el Ingeniero Roldan de Obras Públicas son insalvables y la situación llegó al extremo que el Director de Obras Públicas amenazó con irse.

Las discusiones con los funcionarios municipales es una constante y la resistencia entre los que pertenecen al área de Hacienda con el titular de la Secretaría es muy fuerte.

En contaduría se comenta que las improlijidades y desconocimientos del Secretario sobre cuestiones técnicas administrativas son tan grandes que lo obligan al Contador Aguilar a tomar distancia y los mismos directivos comentan que los inconvenientes con el Tribunal de Cuentas de las últimas semanas no se debería a la falta de documentación respaldatoria del gasto sino a la orden de Brizuela y Doria “que no se de bola a las rendiciones del gordo Pugliese, total si el TC lo hace pelota mejor”. Se sabe también que Fonzalida estalló de rabia y ordenó que las cosas se hagan bien o que se vayan, comenzando por el Secretario de Hacienda.

La telenovela municipal continuó el fin de semana en una reunión de los Concejales “oficialistas” con el Gobernador, acompañados por Don Brizuela y Doria donde lo que menos hicieron es hablar bien del Intendente. El mismo Gobernador habría contado en detalle a Fonzalida los dichos de “sus” Concejales y la furia terminaría con la paciencia del Nene, que podría volver a transitar una alianza con Rejal y llegar a un acuerdo en el Concejo con un bloque que le permita terminar la gestión sin sobresalto. Waidatt, de la Vega, Ávila, Delgado y Ormeño serían los nuevos oficialistas, Mott seguramente acompañará con su voto y el resto quedará a la deriva.

La relación Fonzalida – Brizuela y Doria está muy desgastada. Las ínfulas del sañogasteño de exigir que los pedidos de ayudas económicas y subsidios se dirijan por nota solo a él y no al intendente o a la Secretaría de Desarrollo Social, provocó que el intendente dejara sin efecto todos esos pedidos y ordene que Brizuela y Doria solo cumpla las órdenes que el imparte y se comenta que esto ha dañado la relación con su ex aliada la Dra. Waidatt, que ya añora tiempos pasados, que seguramente fueron mejores.

El Intendente en más de una oportunidad se salió de las casillas y marcó el principio de autoridad; pero no es suficiente con decir “el que manda soy yo”. Seguramente que tanto va el cántaro a la fuente que la fuente se rompe y cuando Rodrigo esté confiado en ser su mejor momento y que la tolerancia del intendente es eterna y sus enojos pasajeros, le dirán chau. Está llegando la hora.

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  • Publicado por Natalia Petric (Diario Chilecito) el Viernes 19 de Marzo de 2010 a las 09:33 Hs.
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